ALUCINO DESDE KURDISTÁN

en

Hace décadas que conozco España y sus pueblos, con sus entidades definidas y con su democracia imperfecta, pero es así para todos. Una suma de diferencias y de diferentes, que sin duda hacen que este país sea más atractivo.

Pero hay quien va a contracorriente, en vez de corazón de león se empeña en ser cabeza de ratón, recurriendo a un nacionalismo de banderas, de intereses de pocos y confusión de muchos, utilizando para ello una propaganda muy bien pergeñada. De aquellos que se escandalizan, con razón, por la intervención de los cuerpos de seguridad y dan la espalda a los genocidios del otro lado del Mediterráneo, a los dramas humanitarios que se producen al otro lado del mismo mar que los une. Millones  de muertos y muchos más refugiados que no merecen la indignación de tantos neoprogres y neodemócratas, dirigidos por los que me atrevo a definir como los “hombres crisis” y los “quintacolumnistas”.

Desde el Kurdistán, donde me encuentro, veo el mismo proyecto y el mismo diseño, el mismo referéndum y en fecha casi coincidente, idéntico resultado y parecida dirección artística, aunque diferente reacción política.

Mientras desde Cataluña se demuestra planificación y anticipación, desde el gobierno del Estado, el Rey y los partidos políticos ha quedado clara la falta de estrategia política, limitándose a la acción/reacción. Sin duda, actitud perdedora que se impone por la fuerza de la ley y no la fuerza de la razón.  Ya lo decía el escritor gallego Alfonso R. Castelao en aquella viñeta de “Cousas da vida”, aunque en otro contexto histórico: “Usted tendrá mucho derecho, pero yo tengo mucha razón”.

Recuerdo algo básico que aprendí de pequeño, que un conflicto puede ser creado por unos pocos, pero si dura mucho, es culpa de todos, aunque de unos más que de otros.

A estos políticos que no le gusta ver a Cataluña en España, les recomiendo cojan papel y lápiz e intenten visualizar las dimensiones del conflicto que han creado. Si después de este ejercicio, se mantienen en sus trece, deberían irse y dejar a los catalanes en paz.

Independencia, República, Monarquía, no es lo importante. Lo único trascendente es la justicia y los derechos sociales universales para todos. Sólo hay que mirar al pasado de España y el presente de esos países vecinos y preguntarse, esta es la alternativa?. YO ALUCINO.

Ghaleb Jaber Ibrahim

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*